Una experiencia de posventa decepcionante
Mi Garmin Approach S62 dejó de funcionar correctamente y, después de las correspondientes gestiones con el servicio técnico, Garmin aceptó sustituirlo en garantía por una unidad recertificada.
Hasta ahí, todo correcto y un servicio ágil.
El problema empieza con el envío del reloj de sustitución. Garmin lo envió mediante SEUR el 28 de agosto. A día de hoy sigo sin recibirlo, pese a que el seguimiento ha mostrado en varias ocasiones estados como «en reparto» y posteriormente incidencias o reprogramaciones. aunque ya desde el primer momento sospeché que algo no iba bien porque el seguimiento mostraba los escaneos en origen pero no hay ningún escaneo que muestre la llegada a ningún almacén en destino.
He contactado con Garmin y la respuesta ha sido, básicamente, que es normal que no aparezcan determinados escaneos intermedios y que el paquete pueda pasar directamente a «en reparto».
Entiendo que una incidencia de transporte puede ocurrir. Lo que me parece inaceptable es que, después de casi 15 dias con el dispositivo dando tumbos por ahí y con un seguimiento que no permite conocer dónde está realmente el paquete, Garmin no me ofrezca una solución concreta ni un plazo razonable, limitándose a remitirme a la información de SEUR.
No estoy reclamando que Garmin controle personalmente a SEUR. Estoy reclamando que, como empresa que gestiona una sustitución en garantía, se haga responsable de resolver el problema y no deje al cliente indefinidamente esperando a que dos empresas se pasen la responsabilidad de una a otra. Al menos necesitaría que se me informe del plazo que Garmin consideran razonable para en su caso gestionar un nuevo envío.
Después de haber confiado en Garmin y de haber comprado un dispositivo de gama alta, esperaba bastante más de su servicio posventa.
Una experiencia de garantía y atención al cliente muy decepcionante.








